Comentario filosófico del poema: Que al amor verdadero no le olvidan el tiempo ni la muerte escribe en seso. (Lope de Vega)
Este poema nos Lope de Vega nos relata la muerte de su amada Marta de Nevares desde mi punto de vista es demasiado trágico. Nos demuestra el gran amor que siente por ella, pero como dice en el poema ya es "polvo, ceniza" metafóricamente hablando, pero ya no es nada, no sirve... ya no existe aunque para el siga siendo algo más a pesar de que esté muerta, todo lo contrario que para los demás. Se contradice porque dice que fue su gloria y su pena. Osea que se apena por ella porque la echa tanto de menos que quiere que vuelva. Sufre un gran lamento por su pérdida.
Siente un gran sufrimiento porque nunca volverá a verla más, entonces se viene abajo y para el todo es una tontería, no sirve nada porque a lo único que amaba no volverá jamás.
Todos siempre mantenemos los recuerdos de alguien de la que sentimos algo muy fuerte por ella, lo más característico es la muerte o cuando finaliza una relación con una persona. Entonces al poeta se le juntan todas las emociones y los sentimientos acerca de Marta y y ya no le quedan más lagrimas en sus ojos, las ha gastado todas en ella y ya no le importa lo que venga detrás solo le importa ella.
Resuelta en polvo ya, más siempre hermosa.
sin dejarme vivir, vive serena
aquella luz, que fue mi gloria y pena
y me hace guerra, cuando en paz reposa.
Tan vivo está el jazmín, la pura rosa,
que, blandamente ardiendo en azucena,
ceniza de su fénix amorosa.
¡Oh memoria cruel de mis enojos!,
¿qué honor te puede dar mi sentimiento,
en polvo convertidos en sus despojos?
Permíteme callar sólo un momento:
que ya no tienen lágrimas mis ojos
ni conceptos de amor mi pensamiento.
La filosofía forma parte de mi vida
Forget your past and simply be mine
lunes, 17 de junio de 2013
viernes, 14 de junio de 2013
jueves, 6 de junio de 2013
Vivirás para recordar.
Hace años abandoné mi infancia. Ya desde pequeño, emprendes tu propio viaje, surgen numerosas preguntas, que te acompañarán el resto de tu largo y extenso viaje. Desde ese momento comienzas a preguntar a tus padres como es esto, como es aquello, porqué esto es de esta manera, porqué es de la otra... en ese momento se crea la confianza verdadera, una amiga que esta presente siempre en esta etapa. Es un cuento perfecto ¿por qué digo esto? Porque al fin y al cabo la infancia es algo perfecto, todo lo tenemos no nos hace falta nada o al menos eso creo. Te sientes tranquila, tienes la seguridad de que estás protegida y sabes que no puede pasarte nada, y debemos aceptar la infancia no volverá nunca. Al ser pequeños todo son sueños, el más común es llegar a los 18 para tener esa libertad a la que hemos querido optar siempre y que al fin se cumple. En este largo tren en el que vamos subidos tendremos tiempo de todo, eso si siempre en su momento, cada cosa a su tiempo.
En cada etapa siempre tenemos un deseo y queremos que se cumpla eso
es lo único importante para nosotros. Aquí es donde no nos preocupa nada, solo
pensamos en jugar y divertirnos, porque ya vendrán situaciones desagradables
que no apetecerá ni recordarlas y a partir de ahí empezamos a entender todo.
Comenzará la
adolescencia esa etapa tan dura y un poco rara pero a la vez tan
divertida, sin duda la mejor. Y donde nos encontramos nuestros primeros
problemas y aprenderemos a sobrellevarlos, donde nos tropezaremos a diario con simples y complejas
preguntas. Nunca debemos dejar caernos a la primera de cambio, hay que tener
valor para levantarse. Sino; ¿de que sirve el esfuerzo que hasta ahora llevamos
conseguido?
Además aquí es donde debemos plantearnos ya nuestros planes de futuro para dentro de unos unos años salir a la calle y enfrentarte a todo lo que se interponga en tu camino. Y no sabemos como es el mundo, no tenemos ni la menor idea, de lo duro que será por ejemplo el levantarte temprano para poder llegar a poder ser algo.
Aquí nuestra vida cambia casi por completo, da un gran
giro. Hay momentos en los que nos avergonzamos, sabemos que no esta bien y ni
siquiera sabemos el porqué o lo sabemos y no queremos mostrarlo. Y lo que pretendemos es no hacer caso de lo que nos dicen, que será por nuestro bien.
Después da un nuevo giro, pero este ya es completo. Llegamos al momento del arrepentimiento nos da por
pensar en todo lo vivido anteriormente, en el tiempo perdido en cosas que no
merecían la pena. Nosotros estábamos pendientes de otras cosas que para
nosotros sentíamos que eran lo que de verdad importaban Y a quienes de verdad deberíamos haber echo caso y nos
advertían siempre, no le prestábamos ni la más mínima atención.
Y aquí llega el momento del arrepentimiento. Esto muchas personas mayores alguna vez lo habremos oido decir: "Si ahora mismo volviera a la infancia que feliz sería" porque parece ser que los pequeños no tienen
problemas y están en toda la edad de disfrutar de todo y con una edad
considerada, todo te supera y ya todo son problemas o casi todo y ya parece ser
que no puedes con tu vida eso mas y mas las personas mayores cuando van
llegando a una edad en la que ya han vivido y pasado todo lo bueno y lo malo y
lo que les queda antes de que llegue ese largo tren que pronto tendrá su fin y parará para siempre.
Y que si algún día llega el final podremos decir LO SIENTO
nunca es tarde para decirlo, la cuestión no es tener miedo ya que el miedo será acompañante.
Siempre recordaremos lo que es vivir. Hoy he comprendido que hay que vivir para contar, y que nada es imposible
miércoles, 29 de mayo de 2013
La mala suerte, ¿mi peor enemiga?
Esta pregunta me surgió pensando en algo que me ocurrió hace una semana y me impactó demasiado y a la vez escuchando una canción, entonces me detuve a pensar.
No os ha pasado nunca que por ejemplo: Lo tienes preparado porque te vas de viaje y estás tan ilusionada por lo bien que lo vas a pasar, lo mucho que vas a disfrutar haciendo lo que más te gusta, por la sencilla razón de que simplemente estás con la gente que verdaderamente te importa y te sientes bien con la gente que te rodea, y te gustaría que todo saliera bien y a la perfección. Aunque a veces sea imposible...
Y de pronto sin quererlo, algo falla y te impide seguir y yo pienso que es por lo bien que lo estás pasando y no quieres que ese viaje acabe.
No todo puede salir siempre como nosotros queremos o deseamos y entonces ocurren esas cosas pero no podemos estar siempre pensando en que algo malo pasará, porque si no no se puede disfrutar ni vivir ni nada y el sufrimiento se apodera de ti.
Y cuantas más vueltas le doy llego a la conclusión, de que puede ser porque el destino lo ha querido así.
En ese instante tus ilusiones se pierden, puede que estés contenta, pero no como deberías estarlo sino que solamente quieres aparentar que estás bien cuando no lo estás. Pero la preocupación te impide echar esa sonrisa. Cuando un golpe a sido duro te apagas y ya llega un momento en que no puedes más, quieres estallar pero esa fuerza que llevamos dentro nos lo impide, esto es debido a la impotencia que nuestro cuerpo siente, ya que no puede hacer nada por evitarlo.
Si aún disfrutando de los mejores momentos de cada día, en cada instante, en cada momento que pasa... , cuando piensas y sientes que todo va bien, hay algo de ti, dentro de tu cerebro que te dice que algo va a fallar. No siempre pasa eso pero cuando algo parece que va bien, va sobre ruedas algo malo nos acompañará en el camino.
Esta pregunta me surgió pensando en algo que me ocurrió hace una semana y me impactó demasiado y a la vez escuchando una canción, entonces me detuve a pensar.
No os ha pasado nunca que por ejemplo: Lo tienes preparado porque te vas de viaje y estás tan ilusionada por lo bien que lo vas a pasar, lo mucho que vas a disfrutar haciendo lo que más te gusta, por la sencilla razón de que simplemente estás con la gente que verdaderamente te importa y te sientes bien con la gente que te rodea, y te gustaría que todo saliera bien y a la perfección. Aunque a veces sea imposible...
Y de pronto sin quererlo, algo falla y te impide seguir y yo pienso que es por lo bien que lo estás pasando y no quieres que ese viaje acabe.
No todo puede salir siempre como nosotros queremos o deseamos y entonces ocurren esas cosas pero no podemos estar siempre pensando en que algo malo pasará, porque si no no se puede disfrutar ni vivir ni nada y el sufrimiento se apodera de ti.
Y cuantas más vueltas le doy llego a la conclusión, de que puede ser porque el destino lo ha querido así.
En ese instante tus ilusiones se pierden, puede que estés contenta, pero no como deberías estarlo sino que solamente quieres aparentar que estás bien cuando no lo estás. Pero la preocupación te impide echar esa sonrisa. Cuando un golpe a sido duro te apagas y ya llega un momento en que no puedes más, quieres estallar pero esa fuerza que llevamos dentro nos lo impide, esto es debido a la impotencia que nuestro cuerpo siente, ya que no puede hacer nada por evitarlo.
Si aún disfrutando de los mejores momentos de cada día, en cada instante, en cada momento que pasa... , cuando piensas y sientes que todo va bien, hay algo de ti, dentro de tu cerebro que te dice que algo va a fallar. No siempre pasa eso pero cuando algo parece que va bien, va sobre ruedas algo malo nos acompañará en el camino.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)